Importación de Planta de Reciclaje de Papel y Cartón a Chile | Komex

Importación de planta de reciclaje de papel y cartón

Coordinamos la importación de una planta de reciclaje de papel y cartón para una empresa líder en gestión de residuos en Chile.

La línea completa venía desarmada en 11 contenedores Open Top y 1 Flat Rack, embarcados desde Europa (vía puerto en Austria). El principal desafío no fue solo el volumen, sino la coordinación fina de equipos escasos (Open Top), proveedor, tren y naviera, con márgenes de error prácticamente nulos.

1. Planta de reciclaje y configuración de la carga

La planta estaba diseñada para el tratamiento y reciclaje de papel y cartón, con equipos como:

  • Sistemas de alimentación y transporte.
  • Equipos de separación y preparación.
  • Estructuras metálicas de gran tamaño.
  • Componentes eléctricos y de control.

Por dimensiones y geometría, muchos módulos requerían contenedores Open Top y Flat Rack, lo que condicionaba toda la planificación:

11 Open Top
Para estructuras de mayor altura y piezas voluminosas.
1 Flat Rack
Para componentes que excedían la altura de un contenedor estándar incluso sin techo.

2. Escasez de Open Top y coordinación con el proveedor

Uno de los puntos críticos fue la disponibilidad real de Open Top:

  • Son equipos limitados en cualquier flota.
  • No siempre están en el puerto correcto, en el momento necesario.

El trabajo de Komex consistió en:

  • Asegurar primero que la planta estuviera físicamente lista en la bodega del proveedor.
  • En paralelo, gestionar con la naviera la reserva de Open Top y Flat Rack desde Hamburgo.
  • Coordinar la puesta a disposición de contenedores vacíos en función de la capacidad diaria de carga del proveedor y su disponibilidad de grúa.
Por capacidad operativa, el proveedor solo podía cargar tres contenedores por día. Eso obligó a diseñar una secuencia diaria de presentación de equipos: si algún día se rompía el plan (retraso del camión, de la grúa o del proveedor), el riesgo era quedar fuera del stacking y empujar el embarque completo.

3. Secuencia de carga y ventana de stacking

Cada grupo de Open Top debía:

  • Llegar vacío a la planta del proveedor en la ventana acordada.
  • Ser cargado con grúa, con su correspondiente aseguramiento de carga.
  • Salir a tiempo para tomar el tren hacia Hamburgo y llegar antes del cierre de stacking.

El margen de error era mínimo:

  • Un retraso en la carga en planta podía impedir que el contenedor abordara el tren.
  • Un retraso en el tren implicaba llegar tarde al puerto y perder el buque asignado.
Esto no era un problema de "reprogramar uno o dos contenedores": la planta completa estaba fraccionada en esos 12 equipos y el objetivo era que viajaran en el mismo buque, manteniendo la coherencia del proyecto.

4. Cadena camión–tren–barco: una sola operación

La operación combinó camiones, trenes y un servicio marítimo de línea:

  • Camiones: traslado de los Open Top y el Flat Rack vacíos hacia la bodega del proveedor, y luego de los contenedores cargados hacia el terminal ferroviario.
  • Tren: conexión interior hasta Hamburgo, optimizando tiempos y costos frente a un flujo puramente carretero.
  • Buque: embarque final dentro de la ventana de stacking comprometida.
El rol de Komex fue tratar esta cadena como una sola operación integrada, no como tres servicios separados. Cualquier desalineación entre camión, tren y barco ponía en riesgo el calendario completo del proyecto.

5. Resultado y aprendizajes del proyecto

Pese a la escasez de Open Top y a la complejidad de coordinar múltiples actores, se logró:

  • Presentar los contenedores de forma secuencial, tres por día, respetando la capacidad de carga del proveedor.
  • Cumplir las ventanas de stacking, evitando cambios de buque o sobrecostos por descoordinación.
  • Embarcar los 11 Open Top y el Flat Rack en el servicio originalmente planificado.

El resultado: la planta de reciclaje de papel y cartón llegó a Chile en los tiempos comprometidos, permitiendo al cliente avanzar en el montaje según su cronograma de proyecto.

Más allá del hito puntual, este tipo de operación muestra el valor de tratar una importación de planta completa como lo que es: un proyecto logístico de alta complejidad, donde la gestión de equipos especiales, la coordinación con el proveedor europeo y la sincronización camión–tren–barco son tan importantes como el flete mismo.