Comercio Exterior
El canciller viaja a Pekín: en plena tensión
17 de agosto de 2026 | Análisis Comercio Exterior Komex Chile
Santiago, 17 de agosto de 2026 — El canciller Francisco Pérez Mackenna visita China del 18 al 22 de agosto para abordar la relación bilateral y temas de interés común. El viaje llega en un momento particularmente cargado para la política comercial chilena, con dos frentes abiertos al mismo tiempo hacia sus dos socios más importantes.
Por un lado, Chile enfrenta el informe de transbordo publicado por Estados Unidos, que lo ubica como corredor de riesgo para la triangulación de mercancías chinas. Por otro, negocia en paralelo la exención del arancel del 12,5% que ese mismo país impuso a salmón, fruta y vino. La visita a Pekín ocurre exactamente en el cruce de esos dos temas.
El Contexto de la Visita
Los elementos que convergen en este viaje:
- Las fechas: del 18 al 22 de agosto, una semana completa de agenda bilateral.
- El objetivo declarado: abordar la relación bilateral y temas de interés común entre Chile y China.
- El telón de fondo estadounidense: el informe de transbordo que menciona a Chile, y la negociación de exclusiones arancelarias todavía en curso.
- El peso de China: sigue siendo el principal comprador de litio, cobre y fruta chilena.
Por Qué le Importa al Comercio Exterior
China sigue siendo el principal comprador de litio, cobre y fruta chilena, así que cualquier gesto concreto de esta visita —cooperación aduanera, avances en protocolos sanitarios, anuncios de inversión— puede abrir o complicar rutas comerciales para quienes importan y exportan con ese destino. No es un viaje protocolar cualquiera: ocurre cuando Chile necesita, simultáneamente, sostener su relación comercial con su principal comprador y defender su posición frente a Estados Unidos en dos frentes distintos —el arancel a productos específicos y la acusación de facilitar transbordo—.
Ese doble equilibrio no es trivial. El informe estadounidense de transbordo señala precisamente a los países que actúan como «corredores» entre China y Estados Unidos; una relación demasiado visible o profundizada con Pekín en medio de esa acusación podría, en teoría, reforzar la narrativa que Chile busca desmentir. Al mismo tiempo, distanciarse de China tendría un costo comercial real e inmediato, dado el peso que ese mercado tiene en la canasta exportadora chilena. La gestión de esta visita —lo que se anuncie y lo que se evite anunciar— será una señal de cómo Chile navega esa tensión en las próximas semanas.
Para quien opera comercio exterior con China, vale la pena seguir de cerca los resultados concretos de este viaje: cualquier avance en cooperación aduanera o protocolos sanitarios sería una buena noticia operativa, mientras que la ausencia de anuncios sustantivos podría leerse como cautela deliberada frente al escrutinio estadounidense.
Siga las actualizaciones sobre comercio exterior y costos logísticos internacionales en la sección de noticias de Komex Chile.